Calor y vuelta al trabajo: qué revisar antes del 1 de septiembre

Interior de una oficina moderna y luminosa con escritorios y plantas antes de septiembre.

La vuelta al trabajo del 1 de septiembre exige revisar la prevención frente al calor en construcción, reparto, agricultura, hostelería exterior y otras actividades expuestas. El calendario no activa por sí solo ninguna medida extraordinaria: lo determinante será la evaluación de riesgos y el aviso oficial vigente para cada zona.

Por Redacción Felpi | 25 de agosto de 2026

Fecha Actuación de referencia
Del 29 al 31 de agosto Revisar avisos, evaluación de riesgos, turnos, pausas, agua, sombra y protocolo de emergencia.
1 de septiembre Comprobar de nuevo el aviso local antes del turno y adaptar el trabajo si corresponde.

Cuándo debe adaptarse la jornada por un aviso de calor

El Real Decreto-ley 4/2023 incorporó medidas específicas para trabajos al aire libre y lugares que, debido a la actividad desarrollada, no puedan permanecer cerrados. La empresa debe adoptar medidas adecuadas frente a fenómenos meteorológicos adversos, incluidas las temperaturas extremas.

Estas medidas deben derivarse de la evaluación de riesgos laborales, teniendo en cuenta la tarea y las características de las personas trabajadoras. Si AEMET o el servicio autonómico competente emite un aviso naranja o rojo y las medidas preventivas existentes no garantizan la protección, será obligatoria la adaptación de las condiciones de trabajo, incluida la posible reducción o modificación de las horas previstas.

El aviso naranja o rojo no implica automáticamente una suspensión general de la actividad. La respuesta concreta dependerá del riesgo evaluado y de si las medidas disponibles ofrecen protección suficiente; ante dudas, debe intervenir el servicio de prevención.

Medidas que conviene preparar antes del regreso

Empresas y trabajadores pueden anticiparse con una revisión práctica:

  • Actualizar la evaluación según exposición, esfuerzo físico, ropa de protección y condiciones del puesto.
  • Trasladar las tareas más exigentes a las horas menos calurosas cuando sea viable.
  • Programar pausas suficientes en zonas frescas o con sombra.
  • Garantizar agua accesible y facilitar su consumo frecuente.
  • Prever una aclimatación progresiva tras vacaciones o periodos sin exposición.
  • Definir cómo comunicar un malestar, detener la tarea y pedir ayuda.

El INSST reúne criterios y materiales sobre calor y estrés térmico que pueden apoyar esta planificación.

Los avisos deben comprobarse por localidad y periodo

No puede darse por supuesto ningún nivel de alerta para septiembre antes de que aparezca en el sistema oficial. La página de avisos de AEMET permite consultar la zona afectada, el fenómeno previsto y el periodo de validez.

Conviene realizar una primera comprobación entre el 29 y el 31 de agosto y repetirla antes del turno del 1 de septiembre. También debe atenderse a las actualizaciones posteriores y, cuando corresponda, a los avisos del organismo autonómico competente.

Actuación ante señales de alarma

Ante mareo, debilidad, dolor de cabeza, náuseas u otro malestar durante la exposición, debe interrumpirse la tarea, avisar y aplicar el protocolo preventivo en un lugar fresco. No corresponde intentar establecer un diagnóstico en el puesto.

Si aparecen confusión, pérdida de conocimiento, convulsiones, dificultad grave para coordinarse o un deterioro rápido, hay que solicitar asistencia urgente mediante el 112 y seguir sus indicaciones mientras llega la ayuda.

Source: Boletín Oficial del Estado

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