Cómo reducir el consumo eléctrico y pagar menos cada mes
Reducir la factura de la luz no exige dejar de usar los electrodomésticos, sino utilizarlos con más criterio. Programar la lavadora y el lavavajillas en las horas económicas, evitar medias cargas y eliminar consumos en espera puede recortar el gasto mensual sin reducir el confort.
Por el equipo editorial de Felpi. Actualizado el 23 de agosto de 2026.
Empieza por revisar tu tarifa y tus horas de consumo
Antes de cambiar hábitos, comprueba qué contrato eléctrico tienes. En una tarifa con discriminación horaria, el precio del kilovatio hora varía según el momento del día. Concentrar los consumos programables en los periodos más baratos puede generar ahorro, aunque la cantidad exacta dependerá del contrato y de los precios vigentes.
En la tarifa regulada (PVPC), el precio puede variar por horas. Conviene consultar la información diaria del comercializador o de los canales oficiales antes de programar los aparatos. En el mercado libre, revisa si tu tarifa establece horarios promocionados, un precio fijo o penalizaciones por superar determinada potencia.
Anota durante una semana cuándo utilizas los aparatos que más consumen. Después, traslada los usos flexibles a las horas económicas y evita encender simultáneamente varios equipos potentes. Esta última medida no reduce por sí sola los kilovatios hora utilizados, pero puede ayudarte a valorar si tienes más potencia contratada de la necesaria.
Cuánto cambia el consumo entre un aparato eficiente y uno antiguo
La etiqueta energética permite comparar modelos de una misma categoría, pero una letra A no significa el mismo consumo en todos los tipos de aparato. Hay que mirar también los kWh por 100 ciclos, los kWh anuales, la capacidad y el programa utilizado.
La siguiente tabla ofrece ejemplos orientativos para visualizar la diferencia. El consumo real debe comprobarse en la etiqueta o ficha técnica de cada modelo.
| Aparato | Modelo eficiente de referencia | Modelo antiguo orientativo | Diferencia posible |
|---|---|---|---|
| Lavadora | 45-55 kWh/100 ciclos | 90-120 kWh/100 ciclos | 35-75 kWh menos |
| Lavavajillas | 50-65 kWh/100 ciclos | 100-140 kWh/100 ciclos | 35-90 kWh menos |
| Frigorífico | 100-150 kWh/año | 300-450 kWh/año | 150-350 kWh menos |
Para convertir la diferencia en euros, multiplica los kWh ahorrados por el precio total que pagas por cada kWh. Por ejemplo, una reducción de 200 kWh anuales equivaldría a 50 euros si el coste aplicado fuese de 0,25 euros por kWh. Es una simulación: impuestos, peajes y condiciones contractuales pueden modificar el resultado.
Sustituir un aparato que funciona correctamente no siempre se amortiza pronto. La renovación suele tener más sentido cuando el electrodoméstico es muy antiguo, presenta averías, trabaja muchas veces por semana o muestra una diferencia de consumo considerable frente al nuevo modelo.
Cómo usar la lavadora gastando menos electricidad
La lavadora consume energía principalmente al calentar el agua. Para la ropa cotidiana, un programa a 30 °C suele requerir menos electricidad que uno a 60 °C. Reserva las temperaturas altas para situaciones en las que sean realmente necesarias y respeta siempre las instrucciones de las prendas.
Aplica estos cambios:
- Lava con una carga completa, sin superar el peso recomendado por el fabricante.
- Utiliza el programa ecológico cuando el tiempo no sea un problema.
- Evita el prelavado salvo que la ropa tenga suciedad intensa.
- Centrifuga adecuadamente si después vas a utilizar una secadora.
- Programa el inicio en el periodo económico de tu tarifa.
- Limpia el filtro y revisa periódicamente la entrada de agua.
Los programas ecológicos pueden durar más, pero normalmente reducen el consumo al calentar el agua con menor intensidad. Un ciclo rápido, en cambio, no siempre es el más eficiente: su conveniencia depende de la carga, la temperatura y el diseño del aparato.

Cómo ahorrar con el lavavajillas sin lavar dos veces
Un lavavajillas eficiente y bien cargado puede evitar el gasto asociado a lavar repetidamente con agua caliente. Retira los restos sólidos, pero no enjuagues toda la vajilla bajo el grifo antes de introducirla, salvo que el fabricante lo recomiende.
Coloca las piezas sin bloquear los brazos aspersores y espera a completar la carga. El exceso de vajilla también perjudica el resultado: si el agua no circula, será necesario repetir el ciclo y desaparecerá el ahorro.
Selecciona el programa ecológico para la suciedad normal y limpia filtros, juntas y aspersores. Si tu tarifa diferencia precios por horario, utiliza el temporizador integrado. No dejes el aparato funcionando sin supervisión si presenta fugas, daños o problemas eléctricos.
El consumo en espera parece pequeño, pero se acumula
Televisores, consolas, equipos de sonido, ordenadores, impresoras y cafeteras pueden seguir consumiendo electricidad cuando permanecen conectados. El impacto individual suele ser reducido, pero aumenta cuando hay muchos dispositivos activos durante todo el año.
No conviene desconectar indiscriminadamente aparatos que necesitan alimentación continua, como el frigorífico, el router si se usa para telefonía o seguridad, o equipos médicos. Para el resto, una regleta con interruptor facilita cortar varios consumos en espera de una sola vez.
Un medidor de enchufe permite identificar los dispositivos problemáticos. Conecta un aparato, registra su consumo en espera y calcula el gasto anual con esta fórmula:
Potencia en vatios × horas de uso ÷ 1.000 = kWh consumidos.
Un equipo que mantuviera 5 vatios durante las 24 horas consumiría aproximadamente 43,8 kWh al año. Multiplica esa cifra por el precio de tu kWh para estimar el coste.
Plan de 30 minutos para empezar a ahorrar hoy
- Localiza una factura y confirma si tu tarifa tiene precios por horarios.
- Revisa la potencia contratada y los principales conceptos facturados.
- Anota el consumo indicado en las etiquetas de la lavadora, el lavavajillas y el frigorífico.
- Configura los programas ecológicos y las horas de inicio más económicas.
- Reúne en regletas los dispositivos que puedan desconectarse por completo.
- Mide durante varios días los aparatos cuyo consumo en espera te genere dudas.
- Compara la factura y los kWh utilizados con un periodo similar, no solo con el mes anterior.
La comparación debe considerar la temperatura exterior, la ocupación de la vivienda y el uso de calefacción o aire acondicionado. Para detectar una mejora real, observa los kWh consumidos, además del importe final, porque el precio de la energía puede subir o bajar entre facturas.
Qué cambios deben tener prioridad
Empieza por los hábitos gratuitos: cargas completas, temperaturas moderadas, programas ecológicos y horarios económicos. Después, controla el standby y ajusta la programación. Valora la sustitución de electrodomésticos únicamente con datos de consumo, precio de compra, frecuencia de uso y vida útil prevista.
El frigorífico merece una atención especial porque funciona continuamente. Mantén ventilada su parte trasera, comprueba el cierre de las juntas y evita introducir alimentos calientes. En lavadoras y lavavajillas, el mayor margen suele estar en reducir ciclos innecesarios y limitar el calentamiento del agua.
Source: Editorial research
Contexto y acciones Acerca de este artículo
verificación de fuente Cómo se han calculado los ejemplos
Los ejemplos comparan consumos habituales y aplican fórmulas reproducibles, pero cada hogar debe usar la etiqueta del aparato y el precio de su contrato.
- Comprobar los kWh indicados en la etiqueta energética de cada aparato.
- Consultar los periodos y precios del contrato eléctrico vigente.
- Comparar facturas de periodos con temperaturas y ocupación similares.
- Medir el consumo en espera con un medidor de enchufe.
- Alcance
- España
- Actualizado
- 2026-08-23 10:06
verificación de fuente
Informar un problema de confianza
Envíe una señal clara a la moderación de la comunidad si es necesario revisar la fuente, los hechos o el contexto.
Comentarios