El Pacto de San Sebastián: la alianza que preparó la República
Por la Redacción de Felpi
Publicado el 17 de agosto de 2026
El 17 de agosto de 1930, representantes de distintas corrientes republicanas se reunieron en San Sebastián para coordinar una alternativa a la monarquía de Alfonso XIII. El encuentro no fundó por sí solo la Segunda República, pero permitió convertir fuerzas dispersas en una coalición capaz de compartir estrategia, abordar la autonomía catalana y organizar una dirección política común.
La importancia del pacto reside precisamente en esa coordinación. Sus participantes diferían en ideología, organización territorial y prioridades, pero coincidían en que la salida de la monarquía requería algo más que declaraciones separadas. El acuerdo abrió una etapa de colaboración que continuó entre conspiraciones fallidas, movilización social, elecciones y cambios acelerados en la opinión pública.
Una reunión marcada por la crisis de la monarquía
El encuentro se produjo pocos meses después de la dimisión de Miguel Primo de Rivera, en enero de 1930. Su dictadura, instaurada en 1923 con el respaldo de Alfonso XIII, había suspendido el funcionamiento constitucional y debilitado a los partidos sobre los que se había sostenido el sistema de la Restauración.
Tras la caída del dictador, el general Dámaso Berenguer recibió el encargo de recuperar gradualmente la normalidad constitucional. Sin embargo, el intento resultó insuficiente para una parte creciente de la sociedad. La vinculación de la Corona con la dictadura había erosionado la legitimidad del rey, mientras republicanos, socialistas, nacionalistas y antiguos monárquicos buscaban nuevas fórmulas políticas.
San Sebastián fue, por tanto, un punto de encuentro dentro de una crisis anterior y más amplia. Los asistentes no partían de una organización unificada ni compartían un programa completo de gobierno. Lo decisivo fue su voluntad de establecer un marco común para actuar contra la monarquía y preparar una posible transición republicana.
Una coalición republicana diversa y llena de matices
En la reunión estuvieron representadas fuerzas republicanas de orientaciones distintas. Participaron dirigentes vinculados al republicanismo radical, al radical-socialismo, a corrientes republicanas conservadoras y a organizaciones gallegas y catalanas.
Entre los nombres asociados al encuentro figuran Niceto Alcalá-Zamora, Miguel Maura, Manuel Azaña, Alejandro Lerroux, Marcelino Domingo, Álvaro de Albornoz, Santiago Casares Quiroga y representantes del republicanismo catalán. Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos asistieron a título personal, pues el Partido Socialista Obrero Español todavía debía adoptar formalmente su posición.
La presencia conjunta de figuras tan diferentes muestra que el pacto no fue la expresión de un único partido. Alcalá-Zamora y Maura procedían del monarquismo liberal y representaban una opción republicana moderada; Azaña defendía un proyecto reformista y laico; Lerroux encabezaba una fuerza con identidad propia, mientras otros asistentes procedían de movimientos territoriales o de la izquierda republicana.
Esa pluralidad fue una fortaleza inmediata porque amplió la alternativa política, aunque también anticipó desacuerdos que reaparecerían durante la República. El entendimiento de 1930 fue una coalición para impulsar un cambio de régimen, no una garantía de consenso permanente sobre cómo gobernar después.
Qué se acordó y qué no quedó fijado por escrito
El resultado más claro fue la creación de una coordinación republicana, habitualmente identificada como un comité revolucionario. Este órgano debía preparar la acción política contra la monarquía y actuar como dirección compartida. Niceto Alcalá-Zamora ocupó una posición central y varios de sus integrantes formarían después el Gobierno Provisional de la República.
La reunión también abordó la cuestión catalana. Los representantes catalanes plantearon el reconocimiento de la personalidad política de Cataluña y la posibilidad de alcanzar un régimen de autonomía. El entendimiento general vinculó esa aspiración a un estatuto elaborado en Cataluña y sometido posteriormente a la aprobación de unas Cortes constituyentes.

No se conservó un acta exhaustiva que permita reconstruir cada intervención y cada fórmula con precisión literal. Por ello, conviene separar tres niveles:
- Está documentada la reunión, la participación de diversas corrientes y la creación de una coordinación política republicana.
- Los testimonios posteriores permiten reconstruir el compromiso general sobre la autonomía, aunque difieren en algunos detalles.
- La idea de un plan cerrado que condujo de manera inevitable a la República es una simplificación retrospectiva.
El pacto fijó objetivos compartidos, pero no resolvió todas las diferencias constitucionales, sociales o territoriales. Tampoco estableció por anticipado el desarrollo exacto de los acontecimientos de 1931.
De la coordinación política a los intentos insurreccionales
Durante los meses siguientes, el comité buscó ampliar sus apoyos y coordinar una acción contra la monarquía. La incorporación posterior de los socialistas reforzó la alianza, pero la vía insurreccional sufrió graves reveses en diciembre de 1930.
La sublevación de Jaca se adelantó al calendario previsto y fracasó. Sus principales responsables, Fermín Galán y Ángel García Hernández, fueron ejecutados. También falló el movimiento de Cuatro Vientos, y varios integrantes del comité republicano fueron detenidos o tuvieron que exiliarse.
Estos fracasos muestran que el Pacto de San Sebastián no puso en marcha una secuencia política controlada. A finales de 1930, la llegada de la República todavía no era segura. La oposición seguía sometida a riesgos judiciales y organizativos, mientras el Gobierno intentaba encontrar una salida electoral a la crisis.
Del 12 al 14 de abril de 1931
Una cronología breve permite situar el pacto sin atribuirle una causalidad automática:
- 28 de enero de 1930: Miguel Primo de Rivera presenta su dimisión.
- 17 de agosto de 1930: las fuerzas republicanas se reúnen en San Sebastián.
- Diciembre de 1930: fracasan las sublevaciones de Jaca y Cuatro Vientos.
- 12 de abril de 1931: se celebran elecciones municipales en España.
- 14 de abril de 1931: se proclama la Segunda República y Alfonso XIII abandona el país.
Las elecciones municipales no fueron jurídicamente un referéndum sobre la monarquía. Los candidatos monárquicos obtuvieron más concejales en el conjunto del país, favorecidos por su implantación rural y por circunscripciones donde no hubo competencia efectiva. Sin embargo, las candidaturas republicano-socialistas vencieron con claridad en muchas capitales y grandes ciudades.
Ese resultado fue interpretado políticamente como una pérdida decisiva de apoyo a la Corona. Las proclamaciones republicanas comenzaron en distintos municipios, las negociaciones se aceleraron y Alfonso XIII salió de España. El comité surgido de la coordinación republicana pudo presentarse entonces como núcleo del Gobierno Provisional.
Por qué el pacto fue decisivo sin ser una causa única
La relevancia histórica del Pacto de San Sebastián no depende de considerarlo el nacimiento instantáneo de la Segunda República. Su aportación fue más concreta: reunió a oposiciones fragmentadas, facilitó la cooperación entre dirigentes con trayectorias muy diferentes y creó una dirección reconocible antes del colapso final de la monarquía.
También introdujo la cuestión territorial en la negociación republicana. El acuerdo sobre Cataluña era todavía general y requería un proceso constituyente, pero permitió mantener dentro de la coalición a movimientos para los que la autonomía resultaba esencial.
La historiografía ha debatido el peso relativo del pacto, la movilización social, el desgaste de Alfonso XIII, los errores de los últimos gobiernos monárquicos y el significado de las elecciones municipales. Considerados en conjunto, estos factores explican mejor el cambio de régimen que una narración centrada en una sola reunión.
El 17 de agosto de 1930 importa porque hizo políticamente imaginable y organizativamente posible una alternativa compartida. La República llegó ocho meses después, no como ejecución automática de aquel acuerdo, sino tras una secuencia abierta de negociaciones, fracasos, elecciones y decisiones adoptadas bajo una presión creciente.
Source: Wikipedia
Contexto y acciones Acerca de este artículo
verificación de fuente Contexto histórico
La reconstrucción distingue los acuerdos documentados de los testimonios posteriores y de las explicaciones históricas simplificadas.
- Fecha y lugar de la reunión
- Pluralidad de las fuerzas participantes
- Creación de una coordinación republicana
- Relación no automática con los acontecimientos de abril de 1931
- Fuente
- Wikipedia: Pacto de San Sebastián
- Alcance
- España
- Actualizado
- 2026-08-17 08:34
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